Fuente:
Actualidad.Rt
Aunque la prensa global occidental rara vez lo menciona, el terrorismo yace en la raíz de la
creación y posterior supervivencia de Israel. Son esos mismos medios
globales los que vienen martilleando profundamente en el imaginario
colectivo mundial la idea de que “Terrorismo = Islam”.
Se trate del 11 de septiembre 2001 o de los ataques suicidas en Londres y
Madrid, o de asesinatos políticos en todo Oriente Medio y otras
regiones, o de la explosión de una bomba en un autobús repleto de
turistas en Bulgaria, para la prensa global se impone siempre la
conclusión de que “la culpa la tienen los fundamentalistas islámicos”.
De manera que cuando vemos al candidato presidencial estadounidense Mitt
Romney participar en Israel en una reunión de alto perfil público para
reunir fondos para su campaña en el Hotel Rey David -verdadero símbolo
del terrorismo sionista-, uno no puede por menos que maravillarse ante
el permanente doble discurso que mantiene andando la “relación especial”
entre Estados Unidos e Israel.